Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Engrasa un molde para queque (20 cm aprox.) con un poco de aceite o mantequilla, y enharínalo ligeramente para evitar que se pegue.
Paso 2:
Mezcla los ingredientes secos: En un bowl grande, cierne la harina, el cacao en polvo, el polvo de hornear y la sal. Agrega el azúcar de coco y mezcla bien con un batidor de mano o espátula.
Paso 3:
Integra los ingredientes húmedos: En otro bol, bate ligeramente los huevos con un tenedor o batidor de mano. Añade la leche y el aceite. Mezcla hasta que estén bien incorporados.
Paso 4:
Une las mezclas: Haz un hueco en el centro de los ingredientes secos y vierte poco a poco la mezcla líquida. Remueve con movimientos envolventes hasta obtener una masa homogénea, sin grumos. No sobrebatir para evitar que el queque quede denso.
Paso 5:
Vierte al molde y hornea: Coloca la mezcla en el molde previamente engrasado. Da unos golpecitos suaves contra la mesa para eliminar burbujas de aire.
Paso 6:
Hornea por 30 a 35 minutos. Verifica la cocción insertando un palillo en el centro: si sale limpio, el queque está listo.
Paso 7:
Enfría y desmolda: Deja reposar el queque en el molde por 10 minutos. Luego desmolda y deja enfriar sobre una rejilla.